
Revisar la instalación antes de cerrar paredes y suelos
Muchas viviendas antiguas combinan tuberías de distintas épocas, conexiones envejecidas, recorridos poco documentados y reparaciones parciales. Una fuga pequeña y oculta puede pasar desapercibida hasta provocar humedades, daños en los acabados o facturas anormalmente altas.
Antes de enlucir, alicatar o colocar un pavimento nuevo, conviene localizar recorridos, revisar conexiones visibles y comprobar la instalación cuando proceda. Renovar solo la superficie puede ocultar un problema que después será mucho más caro alcanzar.


