02 · ANTES DE EMPEZARSeparar la instalación en zonas controlables
Una distribución clara y con llaves de corte accesibles facilita el mantenimiento. Siempre que la vivienda lo permita, baños, cocina, riego y piscina no deberían depender únicamente de una llave general difícil de localizar.
La sectorización no ahorra agua por sí sola, pero permite aislar una fuga, limita las molestias durante una reparación y mejora el control de la vivienda.
03 · ANTES DE EMPEZARElegir grifería y aparatos eficientes sin perder confort
Aireadores, duchas de caudal reducido, inodoros de doble descarga y electrodomésticos bien elegidos pueden reducir el consumo diario. El resultado depende también de la presión, el diámetro de las tuberías, la producción de agua caliente y el uso real de la vivienda.
Conviene elegir los equipos como parte de un sistema y no como productos aislados seleccionados únicamente por una etiqueta.
05 · ANTES DE EMPEZARDiseñar el jardín para el clima de Mallorca
El césped extenso y las especies con grandes necesidades de riego pueden elevar mucho el consumo. Un jardín mediterráneo puede seguir siendo atractivo utilizando plantas adaptadas, zonas de sombra, acolchado, riego por goteo e hidrosectorización según las necesidades de cada grupo de plantas.
El riego debe adaptarse a la estación y a las condiciones reales. Los aspersores mal orientados y los horarios fijos suelen regar pavimentos, muros o un suelo que todavía conserva humedad.
07 · ANTES DE EMPEZARMedir el consumo y hacer visibles las anomalías
Un contador resulta realmente útil cuando se controla. Los subcontadores, las alertas de fuga o la monitorización inteligente pueden detectar un consumo anormal antes de que se convierta en un daño importante. Incluso una lectura periódica sencilla permite observar cambios.
Conviene registrar un consumo de referencia, comparar los periodos con y sin ocupación e investigar cualquier uso inexplicable. La tecnología ayuda, pero también hace falta definir quién actuará cuando aparezca una alerta.